29 may. 2016

Carta para mi futuro amor


Hace tiempo que no escribo aquí, pero hoy necesito hacerlo. Sobre todo, esta noche.
Esta carta muestra lo mucho que he idealizado mi vida y al amor, tal vez me dure un mes, un año o para siempre. O también puedo olvidarlo mañana mismo. En fin...
aquí va.



Quiero estar con alguien mentalmente abierto, que comprenda que a veces puedo comportarme mal pero que luego puedo llenarlo de besos, que sepa que mis cambios de humor son tan impredecibles que se vuelven excitantes de enfrentar.

Que ame cada parte de mi cuerpo, que el sexo no sea una excusa para verme desnuda, que toque mis brazos y recoja mi cabello, mientras sonrío, abro y cierro los ojos y me dé cuenta que no, no estoy soñando.

Quiero estar con alguien, con quien pueda un día salir, bailar, gritar, pelear, llorar y reír. Y al otro día, quedarnos en la cama tan sólo mirándonos y preguntándonos: ¿Cómo demonios hemos llegado a estar aquí, en paz y con nosotros mismos?

Quiero estar con alguien, que escuche con satisfacción mis aventuras, que se ría de mis estupideces y que se burle de mi mal carácter.
Que me cargue cuando hago un berrinche, me lleve a una esquina solitaria y me bese con fuerza mientras coge mis manos sobre la pared. Que  sea capaz de dejarme sin una sola palabra y así me haga olvidar que hay un mundo allá afuera.

Quiero estar con alguien, que sueñe solo y a la vez conmigo. Que en sus sueños, el mundo es cada vez más hermoso y menos solitario, porque estará lleno de él, de mí, de nosotros.
Quiero estar con alguien que esté dispuesto a caminar y hablar, que no le moleste si hay sol o frío, que si llueve o hay neblina… porque está conmigo.

Quiero estar con alguien que me inspire, que me vuelva loca su propia locura, que sepa decir que no.
Alguien que ponga música de piano o jazz cuando estamos solos en casa, que me coja de los brazos,
recueste su rostro sobre mi hombro y me haga bailar para él, para mí, para ambos.
Quiero estar con alguien que me llame a ser mejor persona cada día, aunque no esté con el… Alguien a quien admirar por su fuerza y debilidad, por su completa pasión, por sus logros y caídas.

Quiero estar con alguien a quien levantar cada día con un beso, uno, dos, o tres…
mientras frunce el ceño y finalmente, sonríe.
Que se ría de mis incoherencias, no de mí, sino conmigo. Que me abrace con tanta ternura y que luego me aleje rápidamente para mirar mi rostro confundido, y me bese.

Quiero estar con alguien que sepa besar, y no me refiero al acto. Sino que sepa que besar es más que la unión de labios, que pueda darme besos de todos los tamaños, que ame los segundos que estamos cerca tan sólo rozándonos…

Quiero estar con alguien, con quien pueda hablar de mis perversiones, miedos y errores… Alguien que esté dispuesto a cualquier noche de locura o paz.

Poder hablar de la Luna, Grecia o mi madre o tal vez crear nuevas historias, recetas o fantasías.

Quiero estar con alguien que llore, poder ver una película juntos y no tener que recostarme sobre el o  abrazarlo buscando su consuelo, porque yo sé que él también está sufriendo. Tan solo cogernos de las manos y disfrutar esa tristeza que nos ahonda, que está dentro de nosotros pero que no logra separarnos.

Quiero estar con alguien con quien pueda pasar un día entero sin hablar, y que esto no tenga porqué ser incómodo. Porque amaremos nuestra soledad y nuestro espacio personal, podríamos estar frente al mar sin decir una sola palabra, y seguiría siendo hermoso. Alguien con quien pueda ir al parque y recostarnos a escuchar música… porque ese tipo de soledad también es bella, es una soledad que no sufre…


Tan solo, quiero estar con ese alguien…

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